martes, 20 de diciembre de 2011

Fracturas

¿Es mejor la rosa viva de tu amor o la lágrima densa de tu lento olvido? ¿El café vacío de tus besos guardados en el bolsillo o la caravana gitana de tu libre felicidad? ¿Nuestra historia derramada en el llanto oscuro de tu corazón herido o un poco de clemencia de nuestras risas de escalón? 
¿Qué es mejor, cuando recojo las páginas arrugadas de tus manos de invierno? ¿Esperar al verano de centro líquido o al mar otoñal que riega nuestra pena en paseos que nunca ocurrieron? ¿La vida eterna que jamás compartiremos o la pena indefinida de observar el ventilador de oficina? ¿Dejar que nos quemen o dejar que nos amen? ¿Es peor irme al infierno a tu lado o mandarte una postal desde el Cielo que no podrá aceptarme? ¿Que nos llegue la hora en el momento inoportuno o vivir con el horario, los tristes cuadrados saber en qué momento amarnos? ¿La brea de un grito desesperado de tus pesadillas y el beso nebuloso de este amor tan falso? 
¿Es preferible guardar tu silencio de ópera en la noche más larga o buscar la embriaguez de  tu emoción en los pasadizos vacíos de un pasado indefinido? ¿Los cálculos frívolos de tus emociones o la libertad artística de tus asesinatos infantiles? ¿Contar las veces que me has dado la muerte o pensar en la vida que me darías, si tan solo la tuvieras? 
¿Admitir que no me conoces o abrazarte esta noche como todas las noches en las que no estás aquí? ¿Dejar que te ame o dejar que te olvide, si es que hay alguna diferencia? 
¿La sinfonía de nuestra agonía continua o el compás desafinado de la mayor de nuestras burlas? ¿Dejar que me quieras o que aprendas a perderme en los cajones polvorientos de tu habitación desconocida? 
¿Admitir que nos amamos para sentirnos menos malos o colgar el teléfono porque somos valientes? ¿Dedicarte un poema, el último verso pensando en tu amor ingrato o pasar el amanecer llorando  por las veces que te olvidaste? ¿Beber del torrente helado de tu sonrisa tan leve o respirar tus arterias invisibles, inmortales? 
¿Es mejor el tallo débil de nuestro amor o el roble invisible de nuestra indiferencia?  


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