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sábado, 16 de febrero de 2013

16 de Febrero



Nos volvemos eternos en el momento en que alguien nos recuerda, cuando alguien se sonríe y dice que nos quiso y nos extraña, que quisiera que estuviéramos ahí, cuando guardan nuestra fotografía y nuestros gestos en el lado izquierdo del pecho. Cuando alguien cercano se va y es recordado, se vuelve eterno.
Hoy es un día muy triste para muchas personas que conozco, creo que para todos en general, por más ajenos que parezcamos al tema.
Un amigo que es amado, nunca se va.






sábado, 10 de marzo de 2012

Aceleraciones

No  estoy segura si es el nerviosismo escondido bajo mi capa de indiferencia y de todo-me-llega o mi falta de tiempo la que me ha separado de mi blog de una manera bastante usual. La última vez sentí este distanciamiento fue cuando me castigaron (si es que alguna vez funcionó) el año pasado porque "tenía que dedicarme a mis estudios" y pasé mucho tiempo leyendo en mi habitación novelas y poemarios, rechazando toda clase de formularios y separatas científicas sobre el peso de los cuerpos. En todo caso hasta ahora no he recibido las graves consecuencias de haberme tomado mi educación del colegio un poco a la ligera. Nunca fui una mala alumna pero las buenas notas me sirvieron para ingresar a la universidad. No es por alardear, pero a veces me preocupa mucho cuando los padres insisten en que sus hijos deben de encerrarse a memorizar hojas para ser los número uno de su generación. Vamos, padres, yo nunca hice tal cosa y no me ha ido mal en esta vida, mucho menos en el sentido académico. 
Riéndome (por primera vez ante cámaras) con Giani. 
Pero ese no es el punto. 
Poco a poco estoy abandonando mi coraza de indiferencia hacia las personas. Anoche vino Gianina y estuvimos hablando de la vida y comiendo popcorn y semillas en mi habitación hasta las nueve. Siempre me alegra reunirme con ella y retomar los viejos años cuando nos conocimos y teníamos trece. Hace unos días regresé donde una frustrante psicóloga que pensé que podría funcionar y salí igual que la primera vez, de muy mal humor. De verdad jamás había conocido a un 'profesional de la salud mental' tan irritante. Cada cosa y error que cometo, es una razón para que diga que soy un ser humano de categoría moral subterránea. No pienso regresar a su casa-oficina nunca más, creo que no va a funcionar ni en mil años. Extraño mucho a mi psiquiatra, espero que no piense que me he retirado del tratamiento por cobarde o por irresponsable. Hablando de doctores, también tengo que ir a mi dentista uno de estos días.
¡Y bien! La vida. El lunes comienzo clases en la universidad y como ya dije, estoy ansiosa, a la expectativa y de bastante humor humor. No siento miedo. Últimamente siento que nada me da miedo.
Estoy leyendo un libro bastante profundo llamado La Pianista. Hasta donde he llegado, lo recomiendo a todas las personas que gusten de narrativas densas y analíticas. Es bastante bueno, me estoy divirtiendo de lo lindo.
Me retiro. Tengo que tomar un autobús hacia un cafetín cerca de casa porque voy a tomar desayuno con unas amigas que no veo desde hace mucho tiempo. Poco a poco abandono mi idea de aislarme y pienso que no es buena la soledad, pero a veces es necesaria para esclarecer las ideas.




Con amor, 
Requiem. 

sábado, 28 de enero de 2012

Tiempos Oscuros

Comencé a escuchar My Chemical Romance cuando tenía mas o menos nueve años. De alguna manera fui descubriendo nuevos géneros respecto a la música y antes de cumplir los quince, ya escuchaba Marilyn Manson, Dark Tranquility, Rob Zombie y otras bandas que hicieron de mi infancia y paso a la adolescencia un lugar mejor.
Desde los seis años siempre me ha gustado vestir de negro y todo este estilo gótico en todos los aspectos posibles. Vestimenta gótica, música gótica, literatura gótica y poesía gótica. En primaria me la pasaba escuchando Evanescence e imprimiendo sus letras para pegarlas en mis cuadernos. De alguna manera, tanta "oscuridad" a una edad tan corta de seguro le hizo algún daño a mi mente, pero no me arrepiento en ningún momento de haber sido una "niña oscura". Admito que me duele no ser la misma de ese tiempo; la pasaba muy bien escuchando AC/DC o Iron Maiden y usando mis pulseras de cuero repletas de púas. 
Extraño esos tiempos como no tienen la menor idea. 
Al frente de mi casa hay una galería tenebrosa y preciosa en donde habitan metaleros, góticos y rastas. Adentro  hacen tatuajes, piercings, venden ropa gótica, discos de vinilo, tazas de Iron Maiden, polos de tus grupos desconocidos y de seguro también un poco de marihuana. 
Me gustaría regresar a comprarme algo. No tienen la menor idea de cómo extraño mi antiguo look. 
De pequeña en mi colegio solían molestarme porque siempre vestía (hasta ahora) de negro, escuchaba heavy metal y me burlaba de todas las chicas que usaban rosado. Con el paso del tiempo los hombres comenzaron a llamarme de cariño Barbara Manson y Damiana. A mi mamá nunca le gustó, pero a mi me daba igual, me sentía cómoda sabiendo que los demás ya conocían mi estilo.
Con el tiempo nos fuimos perdiendo en el camino y aunque sigo con mis gustos de siempre, he perdido esa magia oscura que tuve desde los seis años.
El lunes, después de mis clases de francés, iré a las galerías de enfrente a respirar un poco de mis tiempos oscuros.
Me hacen falta, no quiero perderlos nunca. 


viernes, 30 de diciembre de 2011

Hechos Memorables Del 2011

En orden de importancia o de memoria. El punto es que fueron memorables.

Antes de entrar al teatro con Sam 


  • Ingresar a la Pontificia Universidad Católica del Perú sin llevar cursos introductorios. 
  • Terminar el colegio en el puesto 7 (o 8, no me acuerdo) de la promoción y 5 del salón. 
  • Participar gloriosamente en la última obra de teatro "Los árboles mueren de pie". 
  • Ver a toda mi graduación graduarse. 
  • Graduarme brutalmente con reconocimiento en notas y en labor Literaria. 
  • Disfrutar de la mejor fiesta de cumpleaños del mundo.
  • Asistir al concierto de Paul McCartney en el Estadio Monumental. 
  • Vivir una relación de dos semanas con Ludovico (me hizo más fuerte). 
  • Romper con Laurence a comienzos de año (no me alegra, pero me ayudó a aprender)
  • Pasar victoriosamente un año de Francés sin repetir ni jalar. 
  • Vivir la mejor amanecida del mundo en mi fiesta de promoción. 
  • Terminar de escribir mi segundo libro. 
  • Dar un discurso del feminismo frente a la ex-ministra Aída García Naranjo y hacerla llorar. 
  • Hacer llorar a los profesores con mi último poema en una asamblea.
  • Sacarme 18 en un trabajo de investigación (créanme, es difícil). 
  • Comprar un violín nuevo (Horacio) de contrabando en la frontera.
  • Tocar en ADCA Orquesta. 
  • Hacerme amiga de Mároli, Hikari, Natalia, Dayana, Omar y Andrea F. 
  • Reunirme con Sarah, hablar de la vida y comer KFC. 
  • Embriagarme en distintas ocasiones (nada grave). 
  • No jalar matemática ni física ni otro curso de poca importancia en mi vida. 
  • Mejorar mis relaciones con mis padres.
  • Perder el miedo a los exámenes de sangre (no enteramente). 
  • Conocer a Cecilia, Alison y Zaida en el francés. 
  • Aprender parcialmente a cocinar. 
  • Ser amiga de Hernán Leonardo Perez López (de México). 
  • Encontrarle sentido a comprar ropa. 



Seguramente me faltan muchos más. 
Pero ya no importa.
Necesitaba hacer algo así. A pesar de todo, ha sido un año precioso. 

sábado, 24 de diciembre de 2011

Fiesta de Promoción

Terminó a las cinco de la mañana de hoy. Por Navidad, he pedido que me compren 100 Años de Soledad y que me compren un teclado nuevo porque el actual es una desgracia. No tengo tecla para las mayúsculas y me está fallando la tecla de espacio; caos total. La fiesta fue en el Club Árabe y técnicamente comenzó a la medianoche. Había una variedad sorprendente de vestidos pintorescos, zapatos brillantes y ternos aromáticos. Los rumores sobre la cantidad del trago y la permisividad con respecto a actividades como fumar y beber ilimitadamente. Me senté con mis amigos, tomamos unas bebidas colorinches, dulces y repletas de hielo mientras conversábamos y esperábamos que todo comenzara.
Recibiendo mi orquídea 
En términos generales, se bebió y se bailó hasta que relojes marcaron las cinco y algo de la  mañana. Sirvieron desayuno, pero no comí casi nada porque el pan con jamón y queso tenía mayonesa, cosa que detesto con mi alma. En la  escalera, me senté con algunos amigos y observamos el amanecer. Estaba que me moría de frío, qué bien que Claudio me prestó su saco y luego intenté abrigar a Ana lo mejor que pude. Después de sentir el cielo celeste, caminamos (lo mejor que pudimos) hacia la salida, en donde mi padre me esperaba con una cámara fotográfica, esperando a inmortalizar mi rostro de sobriedad (?).
Nos despedimos y llevé a Ana a casa, nos quedamos dormidas dentro del auto y recuerdo que en la radio pasaban una cumbia antiguísima que nos encanta llamada Ay Cariño y que una vez me hizo llorar mientras la escuchaba en mi Ipod, cruzando la avenida Tacna en un taxi. No me pregunten porqué, simplemente pasó.
Bebí mucho en mi fiesta de promoción, bailé tanto que luego no pude caminar y en realidad  pasé una noche excelente. Me desperté a las 11:15 por lo cual concluyo matemáticamente que solamente dormí cinco horas con algo. 
Mejor cuelgo fotos y dejo de escribir, que mi cerebro se muere y lo único que he hecho hoy día es tocar violín, leer y ver películas de zombies en Cuevana. No tengo vida, gracias, lo sé. 




viernes, 23 de diciembre de 2011

Graduación

La noche de mi Graduación recibí un reconocimiento por mi labor y creatividad literaria durante mi etapa escolar, así como un simpático cartón que hablaba sobre mis buenas notas y todo ese blablablá. Después de tomarme centenas de fotografías con amigos y maestros, fuimos a cenar a algún lugar simpático. Para ese momento mi mamá ya había cerrado la puerta del auto con mi mano afuera y mi muñeca había sufrido un doloroso pero silencioso colapso. Mis padres se molestaron entre ellos, no hablé con nadie en la cena, rechacé el vino y la sangría y me fui a dormir tan amarga como un  café matutino sin azúcar. 
Escuchando música con Rosie 
A pesar de todo, el día que le siguió fue bastante tranquilo y positivo. Me puse a ver películas de terror por la noche en mi carencia de algo importante que hacer; me tocó La noche del demonio y REC 2, que fue interrumpida por una torpeza mía. 
Esta noche es  mi fiesta de promoción e iré con mi buen amigo Claudio que ganó tantos premios y reconocimientos en la ceremonia de Graduación que seguro tuvo  que llevárselos en una caja. Tengo vestidos, tengo zapatos, lo que me falta es un poco, solo un poquito de motivación. Debe de ser porque hace tiempo que no voy realmente a una fiesta que involucre todos los términos imaginados (elegancia, copas de tragitos ridículos y duración extrema hasta  el amanecer). Parece que me he acostumbrado un poco a las famosas reuniones que se basan en tirarse a hablar con las personas, así se escucha, a beber alcoholes fuertes de bajo precio poniendo tus zapatillas y hasta tus pies desnudos sobre el mueble más cercano. ¿Qué fue? ¿Demasiada información?
Mi papá me dice que me tome las cosas con mucha  tranquilidad. De todos modos es posible que esta sea la última vez que vea a algunos amigos míos. Me estoy poniendo sentimental, está bien, lo lamento. 
Anoche intenté hacer uno de esos desdoblamientos espirituales que antes sucedían  sin previo aviso y terminé escuchando voces. En la mañana me levanté cansadísima y con la impresión de tener un pie en este mundo y el otro en el universo de lo desconocido.Para más información haz click en las letras rosadas gay.  Ya hablaremos de este tema  después, me siento agotada.
¿Cómo hicieron los españoletes para que les saliera una película  tan buena como REC? 



Todos :)

miércoles, 21 de diciembre de 2011

Episodio Pre-Ceremónico

A las siete de la noche voy a graduarme. El colegio solo nos repartió cinco entradas y creo que me sobra una, si conociera a alguien que tuviera la fuerza necesaria, la habría invitado. Mirarme en el espejo es toda una hazaña porque mi vestido es rayado y tiene un efecto de ilusión óptica bastante complejo; al mirar a otro lado puedes jurar que todo se está moviendo. ¿Estilo LSD? Pueden apostarlo, fue sin querer. 
Estoy esperando a que mis padres vengan en el auto a recogerme, me he levantado estornudando y con mi rosario en la mano quién sabe porqué y me duele un poco el rostro por el esfuerzo del Achís constante. Espero no estornudar a la mitad de la ceremonia o me sentiré fatal. Según páginas de Internet de dudosa procedencia, soñar con lunas rojas o con el planeta Marte tiene un significado desastroso de accidentes o peleas con las personas. Hoy estoy teniendo un ataque de alergia que no sentía desde hace casi dos meses y creo que es porque he vuelto a tomar Coca Cola en el ritmo constante de antes. Sí, qué triste mi vida. 
Recién tomada. 
Escucho música gitana en Dios sabe qué idioma y me siento feliz, a pesar de todo. Hoy día es miércoles, el sol ha estado jugando a las escondidas todo el santo día y después de llamar a la Alianza Francesa descubrí que pasé el curso con 15 sin haber estudiado. ¿Milagro? No, mas bien creo que es un don perezoso. 
Estas vacaciones voy a nadar todos los días (lo necesito más de lo que creen), quizás meterme a los talleres del teatro de la PUCP (de todos modos es mi nueva universidad, el cambio que hice en Facebook de 'colegio' a 'universidad' fue brutal) y comprar mis pinturas acrílicas a ver si me nace algo.
Hoy día hablaba con Laura mientras me hacía la manicura y llegamos a la conclusión que tranquilidad es todo lo que necesita. Me hizo pensar mucho en mi ex cuando me comentó lo feliz que nos vio esa vez que lo llevé al Spa para presentárselo indirectamente. Ah, Laura, Laura ¿Habrá alguien que supere tus consejos sabios de chica joven? Laura es la mezcla increíble de belleza e inteligencia, cosa que hasta hace un tiempo yo creía imposible. 
Llevaré mi cámara a la Graduación pero tengo la impresión que no tomaré demasiadas fotografías. Será  como mi último día de colegio en donde solo me firmaron 9 personas mi blusa porque me estaba muriendo de calor y tenía ganas de ir a mi casa a relajarme y dormir después de 11 años de sacrificios (jaja, ríanse) y dilemas. 
En la peluquería estaban pasando Harry Potter y la Cámara de los Secretos, eso me hizo pensar en que tengo que ver todas las películas de nuevo, hubo un asunto entre Voldemort y Tom Riddle que no llegué a comprender. Me da pena no haber leído el último libro, parece que me perdí de mucho. Verdad, hoy día me gradúo. ¿Felicidad? 



Con amor, 
Req. 

sábado, 17 de diciembre de 2011

Ceremonia de la Luz

Ayer terminé el colegio. Tuve todo el tiempo del mundo para comenzar a escribir cómo fue, qué sentimos, qué fue lo pasó pero decidí abstenerme. Ayer me dolían los ojos y un poco la cabeza por haber llorado tanto en el escenario junto con toda mi promoción. Por razones desconocidas, decidí irme temprano y después me enteré que las personas habían salido a almorzar o a pasear.
Es extraño saber que el próximo año no tendré que comprar libros y forrarlos con mi nombre, tampoco preparar mis medias, mi falda y mis mocasines marrones la noche antes del Lunes y saber que las historias entre esos pasadizos viejos que parecen de Hogwarts no van a continuar. ¿Qué será del colegio sin nosotros?
Más terror me da imaginarme la noche antes de mi primer día de universidad, contando las horas, sin poder dormir, mirando hacia el techo y probablemente escuchando Bach, pensando en que todo irá bien. 
Esto es... extraño. 
Todos
Ayer ocurrió lo que fue una Ceremonia de la Luz en donde se presenta un video emotivo de nuestras fotos y mejores momentos, una canción que represente a la promoción y luego algunas palabras de ciertas personas. Todos estamos en el escenario con nuestras velas rojas y salimos por grupos, cuando las personas terminan de hablar prendemos la vela y regresamos a nuestros sitios. 
Ya estaba yo llorando antes de si quiera subir al escenario porque en el video (gracias Gaby) los profesores se despedían de nosotros y la canción que cantó Ross fue excelente. Ya en el escenario las cosas seguían su rumbo normal hasta que los profesores nos cantaron una canción y los pequeños Rojos (en mi colegio cada grado tiene un color) que tienen 5 años menos que nosotros salieron de las puertas traseras cantando a coro. En ese momento recuerdo que no pude más y comencé a llorar libremente. 
El resto del día me despedí de mis amigos, hice que firmaran una blusa del uniforme que llevó mi mamá y ya en casa, más tranquila, me dediqué a relajarme.
El jueves por la noche escribí una carta de cuatro páginas para Ludovico diciendo todo lo que jamás pude explicarle. Si termino mi segundo libro, creo que la publicaré. Fue necesario. El día de ayer se la entregué cuando lo vi, pero no pude despedirme como esperaba. Así es, nunca nos despedimos como debimos. Final incierto ¿No es extraño? 
Pensaré en qué hacer este verano. Tocar con Loli en donde sea, salir con mis amistades, olvidarme de ciertas personas (no me refiero a Ludovico, jamás podría olvidarlo por completo) y simplemente ser feliz, si es que sé lo que es. 
Este episodio emotivo de ayer, interrumpió momentáneamente mi etapa de depresión.
Deséenme suerte. 

Con amor, 

Req. 

lunes, 12 de diciembre de 2011

Nuevamente, yo

En los siguientes tres Lunes que vienen, tengo que hacerme exámenes de sangre. Una pequeña muestra de mis glóbulos rojos cada día y de ahí todo seguirá en normalidad. He pasado por tantos exámenes de sangre este año que ya casi no tengo ese miedo a las agujas que antes me hacía llorar cada vez que entraba a un laboratorio. Pero oigan, hace un mes conocí al mejor enfermero del mundo. Halagó mi voz gruesa, casi varonil y hablamos un poco de violines y de música.
Deben de preguntarse (mentira, apuesto a que no les importa un carajo) cómo he estado en los últimos tiempos.Déjenme explicar el asunto con simpleza: Me estoy perdiendo en la nada. 
Me duermo en todos lados, todo se me cae y yo me caigo, mi existencia se basa en sueños extraños, surrealistas, excesos de música y pensamientos, pero pocas acciones. Ya no puedo escribir tanto como antes, temo que ni siquiera puedo sentir con la misma facilidad que hace un tiempo.
¿Estaré acaso tan mal? 
Hace exactamente tres minutos solté un par de lágrimas y me siento mejor. No lloraba (si es que dos lágrimas se pueden llamar llanto) desde la primera o segunda semana de Noviembre. Comenzaba a  tener miedo de no volver a hacerlo jamás, todos necesitamos llorar de vez en cuando, una vez escuché en un café a una señora que decía que llorar es la única manera de sanar nuestras heridas. 
Después de hacerme estos exámenes de sangre, espero saber cuál es mi problema. Podría ser cualquier cosa o  podría ser nada de igual manera. Este verano planeo ir a un doctor para que me vea un lunar extraño que tengo  desde pequeña en el hombro izquierdo, tiene forma de continente, algo medio asiático o quizás  australiano, no podría definir. Hace un año mas o menos me salió una mancha extraña en el pecho, lejos del corazón, tirando más a la derecha. Una señora fue a hablarnos de los cigarros, los lunares y el cáncer hace unos días. 
Veré que hacer. Dicen que a las personas como yo (no me pregunten a qué me refiero con eso porque ni yo lo sé con exactitud) les va bien en los años pares. El 2012 se viene con amenazas de fin del mundo, ataques zombies, guerras por el agua y sorpresas por todos lados. ¿Veremos qué sucede?
En términos generales, casi todos estamos sumidos en la tristeza absoluta. 
Moriré en vacaciones de verano.
¿Qué se supone que voy a hacer hasta que inicie la universidad? 
Ah nada, abrazarme a mi soledad. 





sábado, 10 de diciembre de 2011

Escupitajo #43

Destrucciones de La Infancia Popular

Mañana es mi examen de Admitidos en la PUCP. ¿Qué tengo bajo la manga? Nada. La Historia del siglo XX, revoluciones, literatura, figuras literarias, sí, qué delicioso.
No me quejo.
Por un extraña razón, tengo un miedo bastante inusual.
Más que desconfianza es porque últimamente mis nervios, mi organismo y mi mente han sido golpeados por una enfermedad desconocida que mezcla la apatía con la tristeza, el desgano y el aburrimiento.
La culpa la tiene el colegio y su nauseabundo sistema de querer hacer clases cuando no hay nada que hacer.
Mañana quiero hacerlo bien, por favor.
Necesito hacerlo bien.



Req.

martes, 29 de noviembre de 2011

Regresos Míos

Dicen que la felicidad nunca cuenta buenas historias. Comienzo a creer que el desdichado que dijo eso, a parte la infelicidad, poseía una gran inteligencia. Las semanas han pasado rápidas, con una lentitud bastante escondida. Hay hambre, desesperación, música, conflictos emociones y a pesar de todo me atrevo a decir que existe la felicidad. ¿Cómo así? No me pregunten. Yo, de entre todos, soy la que menos podría definir la felicidad.
Lo que nunca he probado
El sábado después de una pequeña ceremonia en el colegio fui a beber y desahogar todo mi aburrimiento en líquidos de colores y tragos largos. No mandan a alcohólicos anónimos: Solo soy humana, poeta y demente. Después de decirle a todos los presentes que los amaba, hablar de lingüística, paz mundial e intentar caminar derecho con todo lo que traía encima, regresé a casa a la una de la mañana. No sé en qué momento mis padres dejaron a mis amigas en su casa, solo sé que llegué a casa con mucha hambre y me levanté a las seis de la mañana con ganas de tocar violín.
Oh, problema: Siento que ya les he contado esto. ¿Lo he hecho? No es importante. He regresado ¿No están felices de verme? No, no me respondan, olvídenlo. 
Me he vuelto una persona siniestra que se ríe demasiado y no puede escribir. Anoche terminé un cuento de tres páginas sobre conciertos, aristocracias y teatros; mi cerebro ha perecido, jamás me había tomado tanto tiempo escribir algo que llevo tanto tiempo en la mente. ¿Por qué? Porque estoy feliz y la felicidad no vende buenas historias. Perdonen, sé que suena horrible, pero aquel desdichado que lo dijo, es probable que tenga toda la razón. Erotismos. Solo pienso en mis caprichos, en la música, en la muerte, la vida, mis citas con la psicóloga, el colegio absurdo y terrible que solo tiene de bueno la compañía y mis pequeños amigos que dejaré en algún momento. ¿En algún momento? Dentro de tres semanas,carajos, tres semanas y me largo de este sitio. ¿Eso debería de darme tristeza o felicidad? ¿Placer o dolor? ¿Ganas de irme o de quedarme? ¿Leer o dormir en clases de números? 
Lamento haberme desaparecido por tanto tiempo. Qué terrible me siento. 
Lo siento, de verdad, ahí en el fondo, he extrañado este sitio como tienen la mínima idea. 



Con infinito amor, 
Requiem .


jueves, 24 de noviembre de 2011

Adagio

Ya no me conoces, rosa mía. Hoy me crucé contigo, así como miles de veces en los últimos días y ni siquiera pude sentir tus ojos negros de desprecio. ¿Lo haces en serio? ¿No es otra de tus bromas, otro de tus juegos de indiferencia? Quisiera saber si en realidad me odias, rosa mía, si fue mentira cuando me dijiste, tan sonriente y sencilla que me perdonabas. Borrón y cuenta nueva, éramos amigos de nuevo, hasta que pasó el fin de semana y te desvaneciste en la nada que siempre será nada.
Pasas de largo como si fuera un fantasma, me das la espalda, me das tu cabellera negra y que me encanta ver sin amarrar, pero nunca tu rostro.
Hace poco busqué tu mirada en una tarde de sol y me encontré con el frío más profundo, ese frío que solo se siente en el infierno. Tú me comprendes, espero que puedas hacerlo. Quizás yo nunca te comprendí y ese fue mi error más terrible. ¿Te acuerdas de nosotros? Yo sí, aunque no debería.
Me pierdo en la duda, en la nada. Quiero olvidarte, te soy sincero, quiero arrancarme las espinas de tu amor y olvidarme que por un momento, solo un momento, te hiciste débil en mis brazos y pude matarte con solo una palabra, con un tacto suave de mi maldad.
Y parece que lo conseguí.
¿Te he matado? ¿Estás acaso muerta y fingues todo el tiempo, o el muerto soy yo?
Qué quieres de mi, rosa, qué esperas que yo haga. ¿Hablarte con mi rostro de culpabilidad? ¿Llamarte sabiendo que me desprecias, después de tantos días de silencio?
Si me desprecias, dímelo y si aún me amas, ahí en el fondo, también deseo saberlo.
Lo lamento mucho, rosa, nunca quise cortarte el tallo y devorar tus pétalos. Yo te quise, te quise mucho, por favor, todo menos tu indiferencia.
Dentro de unos días, tendrás la oportunidad de dejarme para siempre.
Y entonces ¿Qué será de mi, de nosotros, de nuestra historia inonclusa?
¿Qué será de nuestra poesía, si no es terminada por los dos?


lunes, 21 de noviembre de 2011

El Limbo

El día domingo me levanté a las seis de la mañana sabiendo que si me caía al primer intento de salir de la cama, iba a ser totalmente por mi culpa, por mi gran culpa y por supuesto, por mi impulsiva juerga de la noche anterior. Tomé una ducha,casi me saco la mugre al inicio pero sobreviví. Comencé a tocar la Suite N° 2 de Bach en la sala hasta que mi mamá vino a decir que si se me quitó el sueño y a preguntarse internamente porqué su hija tiene que estar tan chalada y mal de la cabeza. Nos amamos. A las ocho, Sarah tocó la puerta, mi amada Sarah y estuve hasta casi las dos de la tarde hablado con ella y contando nuestras hazañas, desgracias y pequeñas felicidades que han sucedido desde que no nos veíamos, es decir, casi un año y algo más. 
En la Ceremonia en el Colegio con Ana e Ivonne
Tomamos un desayuno a base de té no-inglés, huevo frito y pan, estuvimos en mi habitación hablando de poesías, de la vida y de música, almorzamos en el KFC de la vuelta y a veces yo me reía, porque yo estaba sin voz, ronca como un marinero ebrio y descorazonado. Se preguntarán qué demonios hice el sábado. Pues nada que no se haga un sábado: Perderme en el limbo del alcohol, la risa, las amistades y los tacones negros de profesora de lengua. Después de una emotiva ceremonia en el colegio, todos nos fuimos a casa de una amiga y bueno, fue una noche de vino, cubalibre y bocaditos salados. Lo único que recuerdo es que me divertí mucho y que pasaron cosas muy alucinantes, me enteré de una serie de secretos y hoy día lunes, en vez de preocuparnos por los interesantes procesos de las funciones matemáticas, repasamos de inicio hasta fin esta fiesta de Noviembre. Me recogieron en la madrugada, no recuerdo en qué momento dejamos a mis amigas en su casa, pero sí recuerdo que me tiré en mi cama muy sonriente y desperté con ganas de tocar violín. Sarah entendió que a veces se me fuera la voz mientras le contaba del colegio, de mis problemas y de mis hazañas (sí, hazañas). 
Hoy me dormí en clase de inglés, de matemática, intenté dormir en Economía pero estaba demasiado interesante y hoy dormiré plácidamente, a menos que decida comenzar a pensar. Por un momento me sentí un poco triste en la salida, pero una canción me salvó el sentido del humor.
Hoy día me tomaron un examen psicológico en mi terapia. Era para marcar verdadero y falso y una de las oraciones decía:  No he visto un carro en diez años. ¿Me río? Semanas para terminar el colegio, estoy de buen humor, muy cansada y con hambre, pero de buen humor. 


Con amor, 
Requiem. 




jueves, 17 de noviembre de 2011

Agotarse No Basta

Anoche un anciano de 75 años murió en un hotel en Cusco por consumir Viagra. En realidad es una noticia que por la mañana, en el momento del desayuno (sí, siempre pasan muertes a la hora del desayuno, que no les sorprenda), no me causó ni pena ni tampoco risa. Normalmente podría haber despertado mi humor negro, sería algo como decir: En su intento por revivir algo, terminó paralizando un todo. Sí, ahora sí me dio risa. 
Amo esta imagen. 
Mi vida continúa en una rutina desagradable de días largos que se pasan cortos, siestas en clase y un libro llamado Delirio de Laura Restrepo que me tiene embobada con tanta creatividad y narrativa excelente. ¿Comprenden que amo este libro? Oh, para que yo venga a decirles algo así, supongo que tiene que ser realmente brutal y supremo. Sí, Delirio es brutal y supremo, créanlo.
Tengo esa sensación de cansancio en los párpados y una madre preocupada diciéndome que es tarde y que por Cristo, deje de ser una adicta a las computadoras y a escribir de esta manera tan libre y sinvergüenza en un blog que según ella, no tiene nada de importante. 
Bueno, tienes que estar muerto para saber qué es la muerte. Supongo que simplemente no comprende ciertas cosas de su hija, pero no puedo decir nada, porque yo tampoco comprendo ciertas cosas de una madre. 
Cosas que se me ocurren, tengo ganas de escribir, pero cuestiones biológicas y mentales me impiden quedarme el tiempo necesario.
Espero encontrarme con Sarah, mi eterna y siempre extrañada Sarah, el domingo por la mañana. 
Qué ganas tengo de invitarle un té y charlar de la vida hasta que los relojes censuren nuestra felicidad. 
En cuestiones poco importantes como es el manoseado y ahora casi irrelevante tema de Ludovico, cada día me lo tomo de mejor manera. He hecho una nueva amiga en el colegio, cuando lleguen mis vacaciones les contaré la historia dramática y perfecta de cómo he conocido a una persona peculiar e increíble.
Me iré a dormir, o por lo menos a intentarlo, como de costumbre, pensar en la oscuridad del techo es fascinante cuando estás pensando en luces y cosas como LSD todo el día. 
No consumo drogas, por favor, dejen de considerar esa posibilidad, solo era una frase. 


Con amor, 
Req. 

Jueves 16

Para que sangre tu amor
cortaré la yugular de tu recuerdo
para que drene tu memoria
abriré en canal la garganta del placer

Ah, voy a partir en dos el cariño antiguo
para que jamás nos unamos de nuevo
voy a incinerar las hojas de nuestro libro
para que el amor jamás nazca de nuevo

Para que sangre tu amor
arrancaré las entrañas de tu risa
para que sangre nuestro amor
olvidaré con dolor tu vida

miércoles, 16 de noviembre de 2011

Qué Sabremos

Qué sabrás tú de la vida, en tu poesía tan tímida, qué sabrás de los versos que se ahogan en sentimientos y qué sabrás del vino, de las guitarras y de los paseos nocturnos. Qué sabrás tú de la vida, qué sabré yo de vivirla.
Qué sabrás tú del amor y de los demonios que nacen de su vientre acogedor, qué sabrás de la risa y del llanto de mujer. Por qué comprenderías las sinfonías y los abrazos, qué sabrías de las noches largas, de los poemas cantados, de los balcones y de los domingos cuando está oscuro ¿Recordarás en algún momento esos detalles que ahora detestas? Te ríes, te ríes de las cosas , pero qué sabrás tú de la risa y qué sabré yo de reírla.
Qué sabrás de la luna redonda y de la palidez que te ilumina, qué sabrás de las estrellas que se ocultan en el humo y de los acordes que jamás dibujaron la felicidad en tu corazón de hielo.
Pero qué sabrás tú de los corazones y qué sabré yo de sentirlos.
Qué sabrás tú de la libertad y de la esclavitud si simplemente no opinas nada jamás. Qué sabrás de gritar si solo susurras, qué sabrás de revoluciones si solo te sientas, observas, jamás lloras.
Qué sabrás tú de la vida y qué sabré yo de vivirla.
No sabemos nada, poeta, desconocido de mi memoria.
No sabemos nada.

sábado, 12 de noviembre de 2011

Dosis Rojas

ASÍ TE DESTRUYO LA INFANCIA
Anoche me enteré de  cosas muy interesantes. Después de haber escuchado pacientemente ciertas realidades, no pude hacer menos que sentirme humillada, ofendida y usada. Di las buenas noches a todos, me acosté tranquilamente en la cama y antes de poder si quiera dar el primer respiro, golpeé furiosa mis almohadas y lancé toda clase de improperios con el rostro pegado al colchón, ahogando toda la racha de gritos y golpes que vino después. 
Del grito intenté llorar a ver si podía desahogar más rápido toda mi cólera, pero no funcionó. No pude llorar, así de siempre y comencé a dar vueltas en la cama, hablando con el techo e intentando dormir aunque no pude lograrlo hasta unas horas después, cuando a la una de la mañana, escuchando un soundtrack de Kill Bill, comencé a adormecerme. 
Hasta ese momento, estaba hecha el peor de los infiernos. 
Hoy en la mañana, en mis clases de francés, Zaida me escribió SUPÉRALO en el antebrazo con un plumón verde. Mi mamá se sorprendió al notarlo en el autobús, pero no hizo preguntas. Después de enterarse de toda mi trágica y ahora estúpida historia, prefiere no sacar el tema a flote, cree que ya no es necesario hablar de cojudeces una vez que pasaron y fueron superadas. ¿Fueron superadas? Les puedo asegurar que sí. 
Jamás he aceptado ni aceptaré que nadie me tenga lástima. 
A mi NADIE me tiene lástima ni pena, que les quede muy claro. 
Me voy a leer a mi cuarto. Aún no se me pasa la rabia del todo, pero voy, voy, voy por ahí. 


Con amor, 
Req. 


viernes, 11 de noviembre de 2011

Psicologías & Cansancios

Hace tres días que no entro a mi blog y he sentido como si fuera una semana. Supongo que no es solamente por la carencia de tiempo, si no por una serie de remolinos espirituales, emocionales y artísticos que han estado amenazando con destruir mi equilibrio. No estoy segura de cómo explicar todas las cosas que han estado sucediendo a menos que utilice términos complicados y estructuras difíciles de tiempo y espacio.
Ayer me compré seis libros, mañana espero comenzar a leer "Poesía Amorosa: Antología" de Irma E. No tengo la menor idea de porqué voy a leerlo sabiendo que podrá matarme de un solo verso cargado de pólvora y recuerdos. No me comprendo, no lo comprendo, últimamente no entiendo nada y supongo que a nadie le sorprende ¿Verdad?.
El miércoles comencé a ir a mis sesiones con la psicóloga. Me gustaría mucho narrar con gran detalle cómo fue todo, en serio que jamás me había sentido mejor (respecto a los psicólogos) y creo que todo esto va a funcionar. Le di la dirección de mi blog a la Dra., quizás me esté leyendo en estos momentos o lo haga más tarde, en unas semanas, en unos días, quién sabe. 
Mañana tengo clases de francés, escucho Nothing Left To Lose de The Pretty Reckless e intento terminar un yogurt con chocolate que parece no acabarse jamás. Debería de visitar a un doctor esta semana, estoy teniendo ciertos problemas como aumento de sueño y dolores en el estómago de vez en cuando, a veces náuseas. 
Les diría que son los síntomas del cólera y del amor, pero ya terminé de leer esa obra hace mucho tiempo y no tengo ganas de citar la melosidad y crudo realismo de aquella novela que me marcó la vida.Vamos, ya deben de saber la historia hasta aburrirse, pero no me culpen, llevo cicatrizando ya como dos semanas o más, no me acuerdo. Muchas cosas extrañas han estado pasando, pero no, no tienen que creer que tengo la mínima esperanza de 'arreglar' las cosas y recién ahora estoy sufriendo los efectos secundarios de haber 'reformado una amistad, solo una amistad', y haber 'perdonado' una serie de injurias a mi espíritu y orgullo.
Ya les narraré la historia para que lloren un rato. Hoy día fui al teatro del colegio con unos amigos y me divertí mucho, a pesar de cosas que se me cruzaron y debí de ignorar para no tener de ansiedad. Ustedes me entienden ¿Aló indirectas?
Cada día siento más cansancio. Me voy del colegio el 16 de Diciembre, ya no tengo cuaderno de Historia, ni de Cívica, ni de Matemática. Perdón, pero he tenido suficiente por 11 años de mi vida. Todos tenemos un límite. 
Yo no puedo más.


Con amor y cansancio,
Req. 

lunes, 7 de noviembre de 2011

Hate Mondays, Love Nothing

He perdido mi cuaderno. ¿De matemáticas? ¿De Historia? No, por el amor de Dios, he perdido mi cuaderno de desahogo escolar. Debe de estar en mi casa, en algún rincón de mi habitación. La última vez que lo vi era porque iba a colgar unos poemas de mujer pisasa y triste en mi blog ; veo que el extravío es el precio del dolor contenido (?).
Espero a que suene el timbre en mi clase de _________. Hoy día me he propuesto enfrentar a un antiguo recuerdo con la casualidad que solo tienen los más fríos pasadizos.
Mi violín me hace compañía, no tengo muchas ganas de hablar, pero sí de reír y en lo posible, de leer todo el día.
No sé porqué me sigo quedando al comedor del colegio. Cada semana como menos.
Y no, no es anorexia, porque mi figura me da exactamente igual y los sábados sigo disfrutando de un desayuno de papas fritas y mixtos con Sprite helada en la Alianza Francesa.
No tengo más que decir, salvo que sigo extrañando a Sarah y espero pacientemente a que lleguemos a Diciembre para verla de nuevo y despedirme de muchos personajes, cof, que no veré nunca más (¿Segura?).
Aunque voy a extrañar a Loli, a la orquesta, a todos mis amigos músicos y a la biblioteca, que si bien es acogedora, también guarda entre sus estantes muy malos recuerdos.
Estoy apática en los estudios. Es mi último bimestre, estoy enferma de tantas cosas.
Buenos días.



Con amor (?),
Req.


PD: Mis tendencias alcohólicas van de mal en peor. Necesito ayuda profesional. ¿Alguien se ofrece a ir al teatro conmigo? Es todo lo que necesito. Un poco de arte y tranquilidad.

jueves, 3 de noviembre de 2011

Mis Verdaderos Sentimientos

Tengo dos poemas de amores tristes en mi cuaderno que utilizo para plasmar mis pensamientos en el colegio. Debería de haber venido de frente a publicarlos, ponerles una imagen emocional y hacer que todos ustedes me tengan pena y digan "Oh, ya pasará, pobre chica, no te preocupes, él no lo valía". Pero esta noche me siento diferente. 
Hoy día llegué a la conclusión que he llevado meses deprimida y solamente ahora se han mostrado las señales de esta. Pero esta entrada no es sobre mis desórdenes mentales, tampoco para contarles las tragedias de mi vida sentimental ni contarles un cuento lleno de muerte o un poema lleno de rima.
Esta noche he venido a escribir sobre algo que debí de ver hace mucho tiempo. Vivo en el Perú, aquí nací, tengo 17 años, este año termino el colegio y el próximo iré a la universidad, yo creo en la libertad, creo en el arte, en las emociones, en la eternidad, en Dios. Creo en el amor, creo en la tristeza, en la psicología, en la poesía, creo en el poder de las ideologías, creo que el mundo en general se está yendo al carajo y también creo que todo, absolutamente todo, tiene una solución.
Creo en mis amigos, en mis enemigos, en las personas que ya no me hablan y en los que aprendieron a perdonar, así como los que yo perdoné. Creo en muchas cosas, pero esa noche me he dado cuenta que he comenzado a creer en mí. 
Tengo un país tercermundista el cual tiene que salir de este agujero de pobreza, tengo un género el cual debe de luchar por la libertad, por arrojar las cadenas de una sociedad machista, tengo hermanos y hermanas de diferentes razas que merecen igualdad, que tienen la cabeza llena de ideas y no son escuchados, tengo ideas y pensamientos dentro de mi que han sido opacados por mucho tiempo.
Estoy harta. Harta que las personas de mi edad, y me incluyo porque me ha pasado, estemos tan preocupadas en lo emocional. Estoy harta que todos estemos enamorados o rencorosos con personas y que el desprecio o el amor que merecen nos ocupe tanto espacio en la vida. Tengo tantas cosas importantes en qué pensar, tengo un país que sacar adelante, ideas que compartir con los demás, tengo música, tengo arte, libros, tengo la lucha en la sangre y millones de personas que solo necesitan una palabra para salir de su esclavitud.
Tengo un corazón, tengo una mente, tengo un espíritu, una vida por delante. 
Esta noche siento que por fin comienzo a diferenciar las cosas importantes, comienzo a ver una luz y a sentir un calor que hace tiempo no podía percibir. Tengo una revolución en la cual participar. Tengo, tenemos, muchas cosas que hacer. 
Tenía que escribirlo. Debería de haber venido a contar mis historias de triste adolescente, pero no, esta noche no. Esta noche les digo lo que pienso, lo que siento y lo que planeo.
Esta noche soy más honesta que nunca. 


Mis mejores deseos, 
Requiem.