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jueves, 2 de agosto de 2012

Agosto


Qué honesta es Lima cuando llueve.
Como si por un momento le dejáramos de importar.
Entonces, se pone honesta, sincera; todo lo que nunca ha sido ni será.

Llueve por la madrugada, llueve por la noche, llueve por la tarde. 
Y antes del amanecer se escucha el agua que corre.

No tanto por las calles mugrientas de la ciudad 
pero sí por las ventanas y por las grietas de las paredes.


Tal como son las cosas, el invierno de Lima es diferente a los demás 
te come mientras duerme, se te mete por debajo de las uñas 
y cuando despiertas tan triste, tan azul y gris 
no sabes si echarle la culpa al pasado, al frío y a la serotonina 

O aceptar que no importa el porqué sucedió. 
Lima al final, nos comerá a todos. 
Y no quedarán ni siquiera los huesos de lo que fue la felicidad.
No quedará ni siquiera el polvo de una risa. 
Nada. 


jueves, 21 de junio de 2012

Padre

No has muerto y cómo te extraño 
porque a aquel pasadizo de niebla y de infancias
solo hace le hace falta tu sombra alegre
de palabras raras, de odio eterno
de lágrimas escondidas en tu amor
que anda de luto

Somos dos solos, siempre solitarios
compartiendo el silencio y la sangre violeta
como el vino que nunca tomamos en tristezas
y las cenas eternas
cuando me observabas llorar


Los años se tragan las flores de nuestra vejez
cómo nos estaremos muriendo
como las golondrinas de tu voz de invierno
y mi corazón cayéndose a pedazos
cuando dices que me quieres













martes, 29 de mayo de 2012

Vals II

Yo antes tenía sueños
y la vida era rara en mis años de mentiras blancas
porque no causaba dolor
Tener la esperanza en el pecho

Antes podía correr
en la gloria de saltar escalones
y darle un beso a mi madre
Cuando el odio no me alejaba de todos

Antes podía amar
con la suavidad de una caricia nocturna
y ahora solo sé amar de otras maneras
con amargura, con gritos
y cojeando de amor

miércoles, 23 de mayo de 2012

Mayo 23


Entre la sonrisa enferma de estas caras, te pienso entre el amor y la amargura, en la esquina solitaria del secreto, bajo el beso leve de las telarañas.
Te pienso todo el tiempo del tiempo que me queda, entre estas muecas de circo infernal y las voces de los años de ataduras sin cicatrices.
Te recuerdo como quien recuerda los buenos tiempos, aunque en mis páginas respira la ausencia de historias, pero sí suspira algún poema huérfano, algún rosal que se muere de invierno.
Tengo allá en el fondo una voz que despierta y llena de luz grita contenta ¡Cómo te quiero! La tengo lanzando patadas en el bolsillo izquierdo del pecho.
Y si la curiosidad te trajera así de cerca, entonces podrías escuchar su aleteo. 

Anotación #10



La curiosidad ha matado más corazones que gatos. 



Anónimo. 

domingo, 20 de mayo de 2012

Once

Dejarte ir como las flores arrojadas contra el vidrio 
las ramas solitarias y los pétalos de cementerio
solo porque la espina de mi amor no es suficiente 
y no haría sangrar la luz negra de tu tristeza 

La huella lejana, el labio partido y una sonrisa extraña
desapareciendo en un silbido silencioso 
que arrastra tu voz como el viento del Bosque
y duerme a patadas en un gesto ausente 

Guardarte bajo la cama como los libros de la inocencia 
la mentira hecha mirada y un silencio acurrucado 
sobre el beso hecho polvo, el abrazo inválido 
y el vidrio que separa tu amargura de la mía 





viernes, 18 de mayo de 2012

Autopsia



Con la belleza suave como el susurro por la mejilla 
se pudre mi espíritu en la tierra que nunca cubrió mi cuerpo 
como las flores que nadie dejó sobre mi cadáver
y las lágrimas de sombra que nunca lloraron mi partida 

Con los pasos ensangrentados que arrastran las historias
enferma está mi alma, más partida que solitaria 
como el polvo que se devora a las risas 
y la muerte radiante, que me abrazó desde el primer día 

Con la magia negra de las mariposas que cojean 
me marchito como los jarrones de flores vivas y de mentiras
como la mueca de amargura que duerme bajo la almohada 
y la soledad que me acompaña, siempre tan ausente, 
siempre tan amada. 

miércoles, 16 de mayo de 2012

Frío




De un lado a otro
con la belleza que mata a los árboles
se confundió la primavera
y me quitaste la nada que me quedaba

En el eco de un verso mudo
con la esperanza de escucharte
se quebró el vidrio azul
y me quitaste el todo que nunca tuve

lunes, 14 de mayo de 2012

Rage

La tristeza que asfixia al amor tan alegre
en la esquina sombría de una idea
como la risa mutilada que se escondía en ella 

Se le ha olvidado, porque está llena de pena
y no hay luz que ensombrezca su sombra
ni nada que quiebre el vidrio de la mentira 

Se le arrancó el amor, porque está triste 
y el miedo a la tristeza se ha tragado a la felicidad
la dejan, porque no brilla para nadie 

La pena como el beso de la muerte al amor 
y llorando al pie de la ventana del infinito 
se despiden de ella, por falta de valor, 
por miedo a la tristeza 





viernes, 11 de mayo de 2012

Kids

Hoy día vi a los niños crecer,
en su piel sonrojada que ha cuarteado los años
con sus uñas que se han despojado de pintura
y ocultan en una risa, la piel de alguien más

Hoy día vi a los niños crecer tan rápido...
y llegué a sentirme miserable, al verlos correr
porque bajo las luces de amarga ciudad liberal
viven los sueños que nunca tuve

Hoy día vi a los niños crecer,
en sus carcajadas entre ojeras y amaneceres
me llamaron desde el lado blanco del jardín
y me dijeron, Ven, todavía estás con vida


lunes, 7 de mayo de 2012

Sostenido

Escuchaba entre el arco iris enfermo y la brisa,
el relato más triste del mundo
y lloraba mi corazón tan enfermo
porque a tus heridas, no hay nada que las cierre

Pensaba con el blanco triste de la pared,
en el verso más débil de mi arteria
y sangraban mis cicatrices del verbo
porque a tus tristezas, no hay nada que las describa

Soñaba entre la pesadilla y el sueño imperfecto,
en el deseo más secreto de la tarde
y sollozaban mis ramas tan viejas
porque a tu amor, no hay nada en mi que lo despierte

Agua

Esta noche se estrenó Drácula en el teatro de la calle número catorce, al lado de los cafetines de luces de neón que nunca cierran, cerca al parque poblado de gatos. En el afiche color rojo oscuro, colgado en todos los rincones de la ciudad, vi los nombres de mis actores favoritos y de actrices de nombres desconocidos, adornos de ramas siniestras y el título fúnebre y fantasmagórico: Drácula, de Bram Stoker.
Mientras yo tomaba un té y miraba la lluvia chocarse con el vidrio de la ventana, tan concentrada en unir gotas como ideas, alguna delgada y pelirroja Mina Parker se desvanecía en los brazos de un conde hambriento. La lujuria tensa que se transmiten los personajes de una obra en el tablado es única, rara y daría todo por vivirla de nuevo, aunque sea unos segundos de monólogo o diálogo denso, como en los viejos tiempos con los viejos amigos en los viejos escenarios. 
 Mientras escuchaba la lluvia chocar contra la ventana, como impidiendo que me durmiera en mi tristeza, una vieja amiga afinaba su violín antes de tocar una danza eslava de Dvorak, mandándole un guiño travieso a su amigo del cello, debajo de las luces amarillas del gran auditorio de estilo Versalles, lleno de personas reales y de gente sin gracia. Esta noche se estrenó Drácula en el teatro de la calle número catorce y mi amiga de la adolescencia tocaría en el concierto sobre las obras de Dvorak hasta muy tarde. Mis actores favoritos desaparecían bajo los aplausos, se darían rosas a la feroz y pelirroja Mina Parker y mi amiga tomaría un taxi, aferrándose al estuche del violín y pensando, mientras la lluvia la empapa de pies a cabeza, por qué no he asistido. 
Pero a mí me habría encantado aplaudir al conde y a Mina Parker, darle un abrazo a la violinista después del concierto y dar un brindis, orgullosas por la música y la maldita complejidad de Dvorak en un restaurante, acercándose la medianoche y con la lluvia, siempre la lluvia, chocándose contra los vidrios. 
Le he fallado a mis actores favoritos, a mi amiga que duerme plácida con el violín a los pies de la cama y a la gente carente de gracia que iría a saludarme, a preguntarme qué tal fue el concierto, qué errores encontré en Mina Parker, si sería posible que Dvorak se sintiera a gusto con aquella interpretación si el genio pudiera revivir de entre los muertos y sentarse a mi lado, en la butaca roja del auditorio. 
Pero esta noche no he visto a Drácula ni he escuchado cellos ni violines. La he pasado triste, profundamente triste, viendo la lluvia chocar contra los vidrios. Veo a la gente caminar en la calle, nadie usa paraguas y nadie se protege del frío. Es porque en realidad no está lloviendo allá afuera. 
Pero en mí, el frío del agua, me cala hasta el alma enferma. 

sábado, 5 de mayo de 2012

Pasadizo


Caminaría en el valle de los muertos solitarios 
buscando la sombra alegre 
de tus pinceladas de amargura 

Y aunque hallara el eco de tu risa 
abriéndose como una flor de arterias 
no habría dulzura en aquella historia 
ni en la desdicha adormecida de los años 

No despertaría la vida 
pero encontraría yo la muerte 
imaginando que duermes inquieto 
por encima de mi tristeza 

lunes, 30 de abril de 2012

REC.


Nadie podría explicarte
que me arrancaría las alas por alcanzar
el tacto indiferente de tu cavidad solitaria
donde se esconde el frívolo corazón
y se aleja del verso

Nadie podría decirte
que me tragaría las espinas por observar
el bosquejo de tu sonrisa otoñal
donde duermen los sueños y las pasiones
y fallece mi calma

Nadie podría detallarte
que me extirparía la vida por respirar
en el bolsillo izquierdo de tu pecho olvidado
donde se asfixia el verbo
y se ensombrece la vida

sábado, 28 de abril de 2012

Cristales II


(en alcoholismos de viernes)



Siendo el cielo un lugar tan perfecto,
se rechazan a los ángeles que lloran
a los que no tienen alas
y son como tú y como nosotros

No hay lugar en el cielo,
para desdichados y los náufragos
que perdieron la luz en la melancolía
y se aferran a la sombra
como lo único que nos queda

Siendo el infierno un lugar tan perfecto,
se rechazan a los demonios que aman
a los que dan la vida
y son como tú y como nosotros

Que vemos la luz en nuestra frívola oscuridad


jueves, 26 de abril de 2012

Moon



Lloró inconsolable sobre algo más que una promesa, 
una locura que se confundió con un poema 
porque cuando escribía el vacío desaparecía 
el que separa la locura de estar solo 
y la sensación sublime de dar la vida 

No podría morir ni marchitarse entre la tierra, 
o ser el cadáver que adornara un duelo ajeno 
porque acallaría las voces que le rasguñan el alma
que le piden la luz entre su negrura 
y que tendrán la vida, hasta que él les dé la muerte 



Polvo

Era la vida y era mi muerte, como la luz que entraba por la ventana y era tan tenue, que no me despertaba ni me adormecía, como el verano más eterno de todos. Era la lluvia dentro del paraguas del olvido y era vela  solitaria en el sueño que nunca se llevó a celebrar. Era la promesa rota dentro de un bolsillo y una historia partida, dejaba en todos lados como puñados de otoño que se escurre entre dos manos sin dulzura. 
Era mi amargura y mi burla a la dulzura, mi propia contradicción que nunca debería de ser explicada, la hoja escondida entre los libros y que alguien encontró por error. Pero no era un error ni tampoco era mi tropiezo. Si algo me dejó, como el mercurio que se escapaba de las manos, era la estela débil y triste de la felicidad que se perdió no en la noche ni en la oscuridad, si no el color negro y difunto de mi ser extraviado. 
Sin saber a dónde ir. No era mi camino ni tampoco mi sendero torcido, ni la pena del fondo de la copa hecha añicos o el aroma perdido de los libros abandonados por una idea en pedazos. 
Era mi poema perdido en el espacio tímido entre sus dedos, era el verso que se quedó a la mitad en la cortina de una habitación sin cama ni matrimonio, ni tristeza ni separación. Neutral como el color blanco y puro que nunca fue nuestro y tampoco llegó a teñirse por un error absoluto. 
Era todo y era nada, era la niebla que recorre mis noches y el eco descuajaringado de las olas por la madrugada, el mar que asfixia y en donde las penas se encogen hasta volverse historias de amor, las que los ancianos cuentan en las bancas solitarias y nunca nadie, salvo los que hemos sido realmente infelices, podremos recordar como algo privado, propio, una parte que se aferró a lo poco que nos queda. 
No, no me queda nada y lo podría tener todo en un aplauso de auditorio. Se aplaude al final del drama, se llora en la muerte, se ríe después de la sonrisa, salvo los que somos realmente infelices. 
Era el llanto y el rostro serio, una sombra de sol en una hora suspendida en un silencio incómodo de sala de espera. Era las oraciones largas y sin sentido, los errores ortográficos y los puntos finales que mataron el poema que nunca dejó de esconderse. 
Era la canción y el pentagrama, la nota tímida. la tiza en los dedos cuarteados y el piso extraño del colegio sin alumnos, como los pasadizos en donde caminé con mi infelicidad y nunca jamás encontré algo que me cambiara, ni me despertara, ni me recordara que la muerte no me acompañaba.
Pero era mi vida y era mi muerte. 
Y sin su existencia, como el nudo que se cierra en mi garganta, pero del otro lado no hay infierno ni cielo ni una idea usada como la promesa de un infancia. 
Al otro lado, solo estamos nosotros. 

domingo, 22 de abril de 2012

Vals





Esperar en el beso partido de una tristeza
que abriéndose en flor, respira
como los pasos desaparecidos
del poema por tu boca

Como la tristeza de balcón
que soñé desde pequeña
en el libro cerrado de angustias
bajo una mano solitaria

Y los pasos de escalera maltrecha
que alguien abandonó con desprecio
como el poema que abre sus alas
desde la hoja desolada de tu pecho




martes, 17 de abril de 2012

Lúdico


Entre tus manos de perlas tristes
se asfixiaron las promesas de nuestro atardecer
y las canciones que fueron dedicadas
sosteniéndose en el frágil hilo de un susurro

Y se formó en tu sonrisa torcida,
el borrón de los poemas que te hice
congelándose en tus ojos de noche
la espera y mi fe

Se marchitó el amor,
en tus labios de plata indiferente
y en el hielo de tu caminar lejano
se mantuvo mi esperanza

Y palpita, cercano a la muerte
la promesa que protegí con el tiempo
esperando entre tus dedos de amanecer
la respuesta, el frío y el renacer



lunes, 9 de abril de 2012

Grey (Gris)

Grey was the heaven
of your cold winter eyes
and the snow of your lonely heart
that I uselessly tried to hug

Grey was our love,
which drowned in the waters of the forgotten
and left a mark above my soul
that rests lonely and rotten.



Requiem