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jueves, 7 de marzo de 2013

The Heart of the Matter





"No la amabas. Simplemente no querías estar solo. O tal vez, ella era buena para tu orgullo. O quizá ella te hacía sentir mejor sobre tu miserable vida, pero tú no la amabas, porque uno no destruye a las personas que ama".


Callie Torres,
The Heart of the Matter

martes, 19 de febrero de 2013




“I knew he didn’t love me, but I adored him anyway.” 







Patti Smith. 

lunes, 11 de febrero de 2013




Cuando miras al abismo
el abismo también te mira a ti.



F. Nietzche.

domingo, 27 de enero de 2013

Episodio 28

Rose of Versailles. ベルサイユのばら Berusaiyu no Bara.

Lady Oscar tomaba vino con el conde Hans Axl Von Fersen frente a la chimenea, mientras este le cuenta la experiencia que tuvo con una misteriosa mujer durante uno de los bailes en palacio. En un arranque, al darse cuenta de la verdad, el conde le cogió fuertemente la mano a la Comandante de la Guardia Real, Oscar François de Jarjayes. 
-Aún cuando trates de ocultar que eres una mujer, exsiten actitudes que no son tan fáciles de difrazar. 
Su copa de vino estalla en pedazos y Lady Oscar sale corriendo de la habitación hacia las afueras.
El conde la observa partir hasta que decide ir a buscarla en medio de la noche. La encuentra con la cabeza de rubios cabellos agachada y apoyada contra una puerta, llorando en silencio. 
-Si yo hubiera sabido que tú eras mujer desde el primer momento en que te vi yo... 
-¡No digas nada! ¡Te lo suplico! Ya no tiene caso. En este mundo solo existen dos amores en este mundo, un amor lleno de felicidad y uno de angustia...- Lady Oscar rompe a llorar. -Y el mío está condenado a la desesperación 
-Escúchame. Solo un tipo de amor: el amor lleno de angustia- responde el conde Fersen, con los ojos llenos de lágrimas. 
-Sabía que algún día llegaría este momento- se sonríe tristemente -Nuestra amistad llega a su fin... Despidámonos. 
-Te suplico por lo que más quieras que nunca olvides que has sido la mejor amiga que he tenido y que yo he intentado ser para ti un buen amigo y un apoyo en todo momento... 
-Jamás. Jamás te olvidaré- le responde, aún dándole la espalda. 
-Adiós, querida amiga. Adiós 
El conde Fersen da la media vuelta para partir lejos de la comandante de la Guardia Real. Lady Oscar gira a observarlo, con los ojos llenos de lágrimas sin impedir su partida. "Dios mío, ten misericordia de Fersen y que algún día le concedas la felicidad de amar y ser amado" piensa, mientras regresa a la habitacion a recoger los vidrios rotos de la copa y continuar en un llanto silencioso e imparable. 

[...]

sábado, 22 de diciembre de 2012




"Decimos que amamos las flores y las arrancamos, decimos que amamos los árboles y los talamos. Y aún así la gente se pregunta por qué algunos tienen miedo cuando les dicen que son amados".


Anónimo. 

jueves, 22 de noviembre de 2012

Nostalgias.

Febrero 2011. 
Arica. 


Desayuno en el hotel

Condominio Bello Horizonte 

Paseo 21 de Mayo
Costas De Arica

domingo, 18 de noviembre de 2012

La Fórmula


"Estaba tan conmovido que tuvo que huir de la luz de la terraza y del jardín y refugiarse apresuradamente detrás del hotel, buscando la oscuridad del parque. Se le escapaban tiernos reproches, extrañamente indignados: ¡No! ¡No tienes derecho a sonreír así1 ¿Me oyes? ¡Nadie tiene derecho a sonreír así! Se dejó caer en un banco, enloquecido y respiró el perfume de las plantas nocturnas. Después, apoyado en el respaldo,  pendientes los brazos, abrumado y recorrido el cuerpo por momentáneos escalofríos, murmuró la fórmula ritual del deseo, imposible ya, absurda, infame, ridícula, y, sin embargo, todavía sagrada y todavía respetable: Te amo"


Muerte en Venecia 
Thomas Mann 
Pág. 291

jueves, 15 de noviembre de 2012

Muerte En Venecia (1971)



-Tu padre diría que es otra película de maricones.
-Lo sé, madre. Por eso nunca la vería con él. Pero esta película va más allá. 
-¿Y cuál es el mensaje?
-Es el amor, madre. Esta película me ha dejado encima uno de los mejores ángulos que he visto del amor. No es que te quiero y tu me quieres y simplemente nos juntamos y la historia sigue. No. Este es un amor frágil, contemplativo, un amor que observa, que va desde lejos y estalla al mínimo movimiento, que está ahí todo el tiempo y que está contento y triste al mismo tiempo, porque le basta embobarse eternamente en la belleza de observar.
-¿Un amor que no sufre?
-¡Al contrario! ¡Justo este es el amor que te mata, que te destruye con cada detalle, que te hace pedazos, te trae hacia abajo y te hace sentir tanto que te mueres y te mueres enamorado y así es como funciona! ¡ESE es el amor del que estoy hablando! 

martes, 23 de octubre de 2012

La Carencia





Yo no sé de pájaros,
no conozco la historia del fuego.
Pero creo que mi soledad debería tener alas.



Alejandra Pizarnik 

jueves, 30 de agosto de 2012

Digna





Y a mi me dijeron "¿Cómo es posible que esa mujer haya cantado en el Olimpia de París? ¡En ese teatro solamente canta la gente digna, honesta y respetable!" Yo les dije "Entonces debería de estar cerrado toda la vida". 


Chavela Vargas  
(1919 - 2012 )

martes, 28 de agosto de 2012

El Silencio

"Ocurre que cuando las palabras no bastan, cuando ya no son capaces de transmitir lo que el afecto hace vivir, enton¬ces estamos amando en plenitud. Y cuando las palabras no son capaces de manifestar lo vivido apelamos al símbolo, lo que es otra manera de callar. Ofrecer un símbolo es "no hablar" o, más bien, buscar que una cosa o un gesto hablen por nosotros. Eso es precisamente lo que hacemos en la liturgia; el lenguaje simbólico es el lenguaje del amor que rebasa las palabras [...] Cuando dos personas que se quieren callan y simplemente se acompañan, sienten que se están amando en profundidad".

Gustavo Gutiérrez
Hablar de Dios desde el sufrimiento del inocente. Una reflexión sobre el libro de Job. 
Lima, 1986 


domingo, 26 de agosto de 2012

viernes, 17 de agosto de 2012

La Duda (2008)

"Aún si siente certeza, es una emoción, no un hecho". Nunca le conté a nadie lo que la película La Duda significó para mi. Más que fascinante, más allá de ponerme de pie en medio de la oscuridad del cine y decir que fue una buena película, hacer mis hipótesis sobre un posible premio y retirarme a casa sin sonreír.
La Duda es una de esas películas que algunas personas no suelen comprender, otras subestiman y estamos los que nunca más la dejamos ir, porque tuvo dentro del guión y la historia, algo de nosotros mismos. 
Después de haberla visto cinco veces, sigue pareciéndome tan fresca como la primera vez, ni tibia  ni caliente, como quien flota entre una fiebre y un calor de felicidad. 
La película no da vueltas alrededor de la historia de un bonachón sacerdote y su comportamiento con el único estudiante negro de una escuela católica situada poco después del asesinato del presidente Kennedy, no da vueltas alrededor de la hermana Aloysius, endurecida por su convicción, su disciplina y su falta de compasión ni tampoco de la inocente hermana James, asustada y temerosa de dar un paso más allá de lo que los hechos le digan. No, no es así. La película da vueltas alrededor de los agujeros que hay dentro de las personas, esos abismos enormes en donde solo corre el viento más frío de todos y que arrastramos hasta el final de nuestros días, o hasta que algo llegue llenarlos hasta desaparecerlos.
Miraba la película y pensaba en lo que nos une. No es solo la convicción en algo, tampoco la fe, pero sí el miedo y la duda; las personas se unen una con otras cuando están solas y no saben hacia dónde se dirigen. ¿Cuántas veces me ha pasado? ¿Cuántas veces me he aferrado a los bordes más cercanos porque las cosas se estaban desvaneciendo y me encontré en el camino con personas que llegué a querer tanto?
Cuántas veces hemos buscado a alguien en vez de resignarnos a estar solos y permanecer así, con nuestros vientos helando aquellos abismos internos.
Sigo teniendo problemas para hablar por las noches, me vuelvo tartamuda y escribo poco, lento, pero intento remediarlo. De la mejor manera que puedo, solo quería decir lo mucho que significó La Duda para mi.
Hay cosas que llegan cuando no las esperas, pero sí en el momento en donde más las necesitas.




jueves, 16 de agosto de 2012

Tokio Blues (Norwegian wood)

Tokio Blues me acompañó desde los primeros hasta los últimos días de una tristeza singular. Me senté durante horas al lado de la ventana a leer mi primer libro de Murakami y pensar en todo lo que decía. Abrir aquel libro fue como dejar que la niebla que de por sí flotaba en mi habitación se tornara más densa, un poco más aguda, se metiera más al fondo de las arterias. 
Una historia de amor coja, incompleta y sin embargo las cosas encajaban con el paso de las páginas. No ha sido el mejor ni el peor libro de la historia, no ha sido la más conmovedora ni la más frívola historia de amor que he podido leer, pero Tokio Blues tuvo algo peculiar entre los demás libros, como quien te deja un rastro agri-dulce, más agrio que dulce dentro del cuerpo. 
Terminé de leerlo en los últimas días en donde toqué fondo y luego de pensar en morir durante el amanecer del martes, desperté a las nueve de la mañana en el consultorio de la buena Rossane a decirle que me sentía mejor y no mentía ni tampoco miento. Me siento mejor.
Tokio Blues y su historia cargada de amargura. Le presté el libro de Lex hoy día, espero que lo disfrute. Mientras tanto me quedo intentando escribir inútilmente alguna clase de comentario, pero me hago nudos y pelotas porque en las noches a veces me regresa la dificultad para hablar. 
Tampoco hay mucho que decir. 
Tokio Blues y la mancha de azul triste se quedó en mis manos cuando cerré el libro y juré mantenerlo así, cerrado, hasta que pueda volver a creer en los demás. 


lunes, 13 de agosto de 2012

CAPÍTULO XII



El siguiente planeta estaba habitado por un bebedor. Esa visita fue muy corta, pero hundió al principito en una gran melancolía:
- Qué haces ahí ? – le dijo al bebedor, que encontró instalado en silencio ante una colección de botellas vacías y una colección de botellas llenas.
- Bebo – respondió el bebedor, con aire lúgubre.
- Por qué bebes ? – le preguntó el principito.
- Para olvidar – respondió el bebedor.
- Para olvidar qué ? – inquirió el principito, que ya lo compadecía.
- Para olvidar que tengo vergüenza – confesó el bebedor bajando la cabeza.
- Vergüenza de qué ? – se informó el principito, que deseaba socorrerlo.
- Vergüenza de beber ! – concluyó el bebedor que se encerró definitivamente en el silencio.
Y el principito se fue, perplejo.
Los adultos son decididamente muy pero muy extraños, se decía a sí mismo durante el viaje.





El Principito 
Antoine de Saint-Exupéry
Capítulo 12 

sábado, 4 de agosto de 2012

domingo, 29 de julio de 2012

Gabito #1




"Solo porque alguien no te ame como tu quieres, no significa que no te ame con todo su ser" 



Gabriel García Márquez. 

domingo, 22 de julio de 2012

domingo, 15 de julio de 2012

IT (Eso)

Terminar de leer IT de Stephen King fue como salir de un túnel, terminar la mejor pesadilla de todas y sentir que algo me ha abandonado. Después de más de un mes de llevar este libro que a lo lejos parecía una Biblia o un buen ladrillo de papel, la historia se ha terminado. De todas las obras que he leído de Stephen King, esta se lleva el premio mayor a kilómetros de honra y distancia de las demás. IT va más allá de ser el relato de cómo siete niños de un pueblo tranquilo e insignificante de Maine logran derrotar a un payaso que se encargó de matar infantes y alimentarse de las personas en las fosas subterráneas de la ciudad.
IT es una novela que oculta algo que va más allá de simple ficción; IT es una profundización extraña, completamente densa sobre lo que es el miedo, la amistad y el olvido. 
Como obra del género del terror, cumple a la perfección su misión. La descripción de King logra que tu imaginación vuele a tal manera que las imágenes se queden impregnadas en tu cerebro como si las hubieran clavado con una estaca. Esta novela ha conseguido algo que pocas obras llegan a alcanzar y es que hasta en la escena más mínima y de apariencia insignificante en la trama, algo te dice que estás descubriendo una parte de ti que olvidaste. IT te hace recordar los miedos más ridículos y absurdos de la infancia, como el terror a la oscuridad, a los vampiros o a las momias y al final llegas a descubrir que ser adulto no solo es perder aquellos miedos, si no también perder parte de quién fuiste hace años, despojarte de los niños que fuimos y olvidar, hasta que algo hace que todo regrese de golpe.
Eso, con el paso de la novela, deja de ser el conocido payaso que se come a los niños arrancándoles las extremidades. Eso representa el miedo, el miedo en su estado puro, el miedo de los niños, de los niños que crecen, de los adultos y de los adultos que todavía guardan un pequeño recuerdo de sus infancias, porque simboliza algo que nunca terminaron. Esta novela es un estudio, un análisis completo no solo del miedo, si no también de la importancia de la amistad y del poder absoluto, irrefutable e increíble del amor. Si hay algo que puede combatir el miedo en toda su oscuridad, sea quizá el amor y su estado más puro, el más fuerte de todos, el amor de la amistad. 
Terminar de leer It de Stephen King ha sido como terminar de ver un álbum de fotografías de todo lo que en algún momento pude olvidar de mi misma y de los demás. Los siete niños, el payaso Eso, La Tortuga, 1503 páginas de pura imaginación y horror que al fin solo cubren algo bello, que es descubrirte a ti mismo. 
Recomiendo brutal e incondicionalmente este libro. Si en algún momento creíste que algo de tu infancia nunca terminó, quizá encuentres la respuesta. 


Requiem. 

lunes, 9 de julio de 2012

Insomnios

Nunca, nunca jamás volveré a asistir a un ensayo de violín después de haberme amanecido leyendo Eso (IT) ni ningún otro libro increíble. Las dos jarras de sangría y la excelente cena del sábado por la noche me trajeron lo de costumbre, aceleración del pulso y un insomnio letal que aparece después de un par de horas de profundo sueño. Me desperté a las tres de la mañana, busqué mi libro debajo de la cama y estuve devorando páginas de páginas y llenándome la cabeza de escenas que en algún momento quise desaparecer. Stephen King ha logrado a hacer algo que pocos escritores consiguen: hacer que pelees entre tus ganas de seguir leyendo y de no querer saber qué va a pasar. Patrick Hockstetter, el niño que coleccionaba moscas en una caja de lapiceros y observaba gatos descomponerse en una refrigeradora abandonada, me perseguirá por el resto de mis días. Bien hecho, viejo King, lo lograste hace más de cinco años y lo has vuelto a hacer.
A las siete de la mañana cerré el libro, pronto esas 1560 páginas serán enteramente mías. Durante la amanecida escuché gritos en la calle, como de costumbre e intenté ver por la ventana si alguien se moría en las veredas o si mis vecinos estaban borrachos de nuevo y buscaban un taxi para mandar a sus amigos de regreso. 
Tomé un par de fotografías, el cielo pasó de rojo infernal hasta violeta y luego el azul triste de las amanecidas para terminar en el usual blanco gris rata enferma que tiene Lima. Mi día domingo se llenó de una sensación de vacío extraña que se elevó a las quinientas potencias cuando llegué a mi ensayo de violín y no pude tocar La Primavera de Vivaldi al primer intento a pesar de sabérmela. La música suena extraña cuando tienes el cerebro sin descansar y los ojos llorando invisiblemente por el exceso de sueño. Hice lo que pude y regresé a casa sin ánimos de hablar. 
Terminadas mis pinturas, estoy buscando un nuevo lienzo. Anoche dejé a rienda suelta mi imaginación y conseguí el borrador de lo que será mi próxima obra. Un amigo me preguntó si la hice bajo efecto de LSD o alguna otra cosa de droga, pero no, no fue así. 
Tareas de francés conciertos de violín y el profesor E con sus eternamente sabios consejos, siempre jalándome de golpe hacia tierra firme cuando comienzo a fantasear en la bondad y las buenas intenciones. 
Todos estamos locos aquí. 






Req.