viernes, 23 de abril de 2010

De nuevo: Tú

Soñé contigo. Después de tanto tiempo hoy soñé contigo y tu rostro, escondido en los recónditos pasajes de mi subconsciente, salió a la luz junto con tu cuerpo, tu espalda estrecha, tu silueta, tan esbelta, tan ideal. Y soñé que planeamos una salida, una oportunidad de vernos. Y yo me veía mayor y tú te veías viejo, los dos estábamos ligeramente ancestrales. Cosas de tiempo, en los sueños todo pasa y eso lo sabes muy bien.
Fascinante.
Y nos reunimos en un lugar que no era mi casa y al mismo tiempo se sentía como tal. Intercambiamos unas frases por la computadora y luego te esperé unos segundos. Llegaste, nos abrazamos como si no fuéramos un par de amigos que se tratan como casi desconocidos, como si nunca hubiera existido esa timidez que domina cada uno de nuestros encuentros que ni siquiera son varios. Entonces nos dimos un beso en la mejilla, te cogí de la mano y caminamos hacia una banca debajo de unos floreros sujetados por unas cuerdas, recuerdo que antes de que llegaras me había puesto un perfume de color verde que huele a manzanas, peras... no lo sé, pero huele dulce y hasta a mí me agrada.
Nos sentamos y después de quedarte en silencio unos segundos dijiste: "Que rico"
Me reí y luego me sobresalté cuando cogiste mi mano y te la llevaste al rostro, la observaste y luego respiraste cerca de la piel.
-Pero ¿Qué haces?
-Perdona. Quiero adormecerme.
Acariciaste un poco más mi mano con tus mejillas y luego nos reímos de la nada. Caminamos por lugares que ya no recuerdo, reíste mucho y Dee Dee apareció dándose vueltas por todos lados, desternillándose de risa y lanzando sus miradas del que lo sabe todo, haciéndose el interesante, el misterioso.
Ha sido un sueño tan agradable, que sentí que aquella ridiculez de llorar de felicidad iba a regresar, pero las únicas lágrimas que solté fueron hace una media hora en la peluquería.
Entonces, mi alma se estruja en memorias agradables.
Y así como hace mucho tiempo, vuelvo a las interminables noches donde pido por tu seguridad, porque todo te salga bien, porque seas feliz, porque JAMAS tengas problemas.
Me voy dando cuenta que me preocupo demasiado, quizás.
Regresa a mis sueños.
Regresa a la escalera.

No hay comentarios: