miércoles, 23 de mayo de 2012

Mayo 23


Entre la sonrisa enferma de estas caras, te pienso entre el amor y la amargura, en la esquina solitaria del secreto, bajo el beso leve de las telarañas.
Te pienso todo el tiempo del tiempo que me queda, entre estas muecas de circo infernal y las voces de los años de ataduras sin cicatrices.
Te recuerdo como quien recuerda los buenos tiempos, aunque en mis páginas respira la ausencia de historias, pero sí suspira algún poema huérfano, algún rosal que se muere de invierno.
Tengo allá en el fondo una voz que despierta y llena de luz grita contenta ¡Cómo te quiero! La tengo lanzando patadas en el bolsillo izquierdo del pecho.
Y si la curiosidad te trajera así de cerca, entonces podrías escuchar su aleteo. 

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